Y un día reapareces dándome la bienvenida con detalles de canción, cuentos y boleros.
Devorando antifaces del pasado, despertando terremotos de ilusión, burlando a tantas lágrimas que con el paso de los días me obligaron a olvidar. Tu aroma saluda al mío en un beso ficticio, un abrazo me busca desde una distancia tan inmensa que me iría tras él sin pensar.
…Si ésta fuera la primera vez que regresas desde la ausencia no reconocería tu vuelta como habitual…Veo que no has cambiado de piel…
¿De qué sirvieron tantas cerraduras?
¿Tantas canciones prohibidas?
¿Tantas cárceles que me aislaran de ti?
De que sirvieron si no hay antídoto contra un sueño que me acerque a ti.
Me moría de ganas de verte otra vez.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada