Contra metas

Me dispuse a mirarte y una defensa ocultó tus ojos
En el instante de presentarnos alguien olvidó tu nombre
En el contratiempo de una risa, tus labios sellaron silencio
Me acerqué con deseo y tu cuerpo protegido apaciguó mi apetito
En el arrancar de un escalofrío, soplaste para asfixiar mi fuego
Corrí ciega hacía lo que creía de ti y unos ojos ávidos me negaron la meta
Una meta rota, agrietada, en la que un sentimiento sufre estar partido en dos, o en tres, o en cuatro o en seis…

...Una meta que no me espera a mí...

1 comentarios:

Pili dijo...

Genial y lo de Sabina ni lo comentamos.
Pili.