Sueños

Si se trata de un sueño no abandonarlo jamás
Seguirle la pista, mantenernos alerta de sus escondites, aguantarle las prisas si huye.
Encadenarlo a nuestro destino, presentarle a los vecinos del barrio de nuestros pensamientos.
Sonsacarle detalles de sus proyecciones, poner los oídos en sus entre dientes, adivinarle porqué ha venido y por cuanto tiempo. Prolongarlo desde el nunca hasta el siempre.
Entablar largas disertaciones durante las noches, perseguirlo, reseguirlo, recuperarlo si se acelera al más allá sin nosotros. Prometerle compañía.
No renunciarlo, no cederlo, no resignarlo, no cesarlo jamás...
... Porque no me gusta pensar que todo en la vida pasa por pasar.
… Porque me encanta pensar que todo en la vida sucede por algo.